miércoles, 20 de agosto de 2008

SOBRE EL RECORRIDO RESIDUAL COMO MAPA

Las siguientes imágenes, publicadas con el nombre de "Recorrido Residual", son el resultado de un trabajo propuesto por Catalina López, profesora de la materia Cultura Digital. Cada diapositiva es una parte de un mapa que desarrollamos Carmen Aydé Suárez Redondo y yo, con la colaboración de Eleonora Amaya Enciso. Las indicaciones aparecidas en cada imagen muestran la forma como se hizo el recorrido. A continuación, reproduzco uno de los textos con los cuales se hizo la presentación del recorrido en el salón de clase.
Marco Cardona Giraldo.
(Continúe el recorrido en http://jugodemaracuya.blogspot.com/)
SOBRE EL RECORRIDO RESIDUAL COMO MAPA

Al hacer el recorrido situacionista, decidimos seguir la ruta que nos iba señalando la basura; los residuos de miles de transeúntes citadinos que, acaso, siguen la ruta azarosa de su cotidianidad. Así, dimos un breve recorrido por el centro, el cual mapeamos cuando hicimos un censo de la población residual. Era necesario crear el mapa del “Recorrido Residual”; pero las rutas retorcidas que nos iba indicando el camino nos hicieron desistir de hacer un dibujo que, de una u otra forma, diera cuenta exacta de nuestros pasos. Entonces recordamos que, en Comunidades imaginadas, Benedict Anderson explica que el mapa no es una forma objetiva de representar la realidad, sino una estrategia para crearla.

Andreson ve en el mapa una forma de cerrar las fronteras elásticas de una nación, lo cual viene a ser una estrategia colonizadora. Visto de esa forma, el mapa se constituye como el espacio mismo, como la nación; pero es imposible que el mapa-espacio contenga la población y que contenga un mapa de sí mismo. Por eso, el mapa necesita de un censo que de cuenta de las personas que habitan en el espacio que en éste se expresa. Al mostrar esto, Benedict Anderson pone en evidencia que un mapa es una creación subjetiva que expresa un espacio a partir de las relaciones deseo-poder tanto de la nación como del cartógrafo y por eso, nunca es el espacio ni la reducción a escala de un espacio. (Tal vez si nosotros hubiéramos hecho un mapa-dibujo habríamos obviado la textura del camino y de su población.)

De esa manera, hicimos una interpretación del espacio (como todo cartógrafo a la hora de mapear) y logramos hacer un mapa en el cual registramos los lugares, los caminos y la población residual de nuestro paseo situacionista. Nuestro mapa recuerda la forma de la guía turística, también mencionada por Anderson cuando habla de la cartografía posmoderna. Podemos decir que no otorgamos fronteras a los residuos del centro, ni colonizamos la ruta residual: tal vez todos los que hemos sido censados para habitar los mapas de un globo económicamente globalizado y excluyente podemos hacer la misma ruta sin apoderarnos de los espacios y sin atacar lo diferente. Hemos invitado al salón a los residuos que nos marcaron el camino.




Bogotá, D.C., 5 de agosto de 2008